OxygenB2B está diseñado para responder rápido, preguntar lo que preguntarías tú y dejarle la cita al paciente en tu agenda. Mientras tú operas, tratas o duermes. Te lo enseñamos funcionando en la demo. Lo instalamos nosotros. Tú solo tienes que decir que sí.
30 minutos, contigo y con tu clínica delante.
Conversación ilustrativa.
Un paciente ve tu anuncio a las 22:40, en el sofá, con el móvil a medio cargar y una duda gorda en la cabeza. Te escribe. Nadie contesta. A las 22:52 escribe a otra clínica. Esa sí tiene a alguien despierto. Adivina a quién le da la cita.
No es que no quieras. Es que estás con otro paciente, con una cirugía o con tu vida. El lead no espera.
«¿Cuánto cuesta?», «¿duele?», «¿tenéis hueco?». Tu equipo, convertido en un contestador con sueldo.
El paciente reserva, se le olvida y no avisa. Y tú, con el hueco en la agenda y el ánimo por los suelos.
Sin cifras de relleno: esto lo sabes tú mejor que nadie.
Mientras la clínica dormía, el sistema atendió, orientó y reservó. Tú solo tienes que llegar y tratar.
Atendida al momento. Pregunta por precio y por plazos.
El paciente elige hueco directamente en tu agenda.
Qué busca, cuánto piensa invertir y para cuándo. Todo apuntado en tu CRM.
Mencionó un tema de salud. El asistente no opina: te lo deriva.
Ejemplo ilustrativo de una noche con el sistema.
Nada de «ya lo configurarás tú». Llega montado, probado y con tu tono.
Pensado para responder rápido, de día, de noche y en agosto. Lo vemos en la demo.
Pregunta lo que preguntarías tú: qué busca, para cuándo y cuánto. Lo guarda todo en el CRM.
El paciente reserva en tu agenda. Se acabó el «te llamo luego».
Avisa antes de la cita y, si alguien falla, le escribe para reagendar. Sin silencios incómodos.
Al que no contesta no lo olvida. Y a los pacientes dormidos les da un toque con educación.
Pide la reseña cuando el paciente aún está contento, no tres meses después.
Tema de salud, enfado o duda delicada: avisa a una persona de tu equipo y se aparta.
Cada paciente en su etapa, desde «nuevo lead» hasta «ganado». Y el registro, ordenado en una hoja.
Si alguien dice «basta», se acabó. El sistema lo respeta y lo deja registrado.
Mismo motor, distinto idioma. Lo adaptamos a tu especialidad, a tus servicios y a cómo hablas con tus pacientes.
Facial, corporal, láser, depilación. Te escriben veinte personas para preguntar «cuánto cuesta» y diecinueve se esfuman cuando les dices la cifra a secas.
El asistente no suelta tarifas a ciegas: orienta al tratamiento que encaja y propone una valoración.
Ejemplo ilustrativo.
Implantes, ortodoncia invisible, carillas. Quien contesta primero y con criterio se queda con la primera cita. Y la primera cita ya es medio tratamiento.
El sistema cualifica (cuántas piezas, qué urgencia) y reserva la valoración antes de que el paciente abra otra pestaña.
Ejemplo ilustrativo.
Cirugía refractiva, cataratas, lentes. El paciente investiga, duda y compara. Si cuando por fin escribe no le contesta nadie, la duda se vuelve «ya lo miraré».
El asistente resuelve las dudas básicas, recoge lo que necesitas saber y agenda la primera consulta. Lo clínico, para tu equipo.
Ejemplo ilustrativo.
Quien se plantea una cirugía bariátrica o un programa de adelgazamiento rara vez se atreve a llamar. Suele escribir de noche, cuando nadie le mira.
El asistente trata el tema con tacto y sin juzgar. No opina de dietas, medicación ni resultados: cualifica y deriva a tu equipo médico.
Ejemplo ilustrativo.
Medicina capilar, ginecología estética, fisioterapia privada, nutrición clínica… Si tu tratamiento deja buen margen y el paciente compara antes de decidir, esto es para ti.
En la demo lo hablamos con tu caso delante y te decimos con franqueza si te conviene o no.
Ejemplo ilustrativo.
Hablamos 30 minutos. Te enseñamos el sistema funcionando con un caso como el tuyo.
Servicios, precios, horarios y tono, en un formulario sencillo. Sin papeleo infinito.
Lo montamos, lo pruebas y, cuando tú digas, lo encendemos. No toca nada hasta que lo apruebes.
El servicio se compone de dos partes y van siempre juntas: una instalación y una suscripción mensual. Todos los importes de esta página son sin IVA: el IVA se añade aparte. Lo demás te lo contamos antes de que pagues nada.
En resumen: 997 € de instalación + 300 € al mes, ambos importes sin IVA. La suscripción no es opcional: es lo que mantiene el sistema funcionando y al día. Al aceptar el pago, aceptas los dos enlaces de pago: la instalación, que se cobra al momento, y la suscripción, que se cobra por primera vez el primer día 30 siguiente al cobro de la instalación.
Al pulsar «Quiero empezar» vas al pago seguro de la instalación. Al pagar, aceptas también la suscripción mensual.
Al aceptar el pago aceptas los dos enlaces de pago: la instalación (997 €, se cobra al momento) y la suscripción mensual (300 € al mes, con el primer cobro el primer día 30 siguiente al de la instalación). Importes sin IVA.
Al momento, en cuanto pagas. Son 997 € en un único pago, sin IVA.
El primer cobro es el primer día 30 siguiente al cobro de la instalación. Después, el día 30 de cada mes (en febrero, siempre el día 28). No se cobra proporcional: los días hasta ese primer día 30 no se facturan. Se paga por mes adelantado: cada cobro corresponde al mes siguiente.
No. Los 997 € de instalación y los 300 € al mes son importes sin impuestos. Los que correspondan se calculan en el pago según tu país; si eres una empresa con NIF-IVA válido, indícalo y se aplicará la inversión del sujeto pasivo cuando proceda.
Sí. Forma parte del servicio, junto con la instalación. Es lo que mantiene el sistema funcionando, con soporte y al día.
No. La suscripción no tiene permanencia.
Lo reintentamos 3 veces: el mismo día y 3 y 7 días después. Si el día 11 sigue sin resolverse, el servicio se pausa.
OxygenB2B (By Digital Oxygen LLC), a través de Stripe como pasarela de pago. Stripe calcula los impuestos aplicables según tu país.
Las que Stripe te ofrezca en la página de pago seguro, por ejemplo tarjeta.
El consumo de inteligencia artificial y la mensajería de WhatsApp no están incluidos: los pagas tú directamente, según uso.
Ni de tratamientos, ni de medicación, ni de resultados. De lo clínico se encarga tu equipo.
Nada de «resultados garantizados». En salud, eso trae problemas. Y nosotros no los traemos.
Se queda con el primer minuto y las 3 de la mañana. Tu gente se queda con lo importante: el paciente.
No toca a ningún paciente hasta que tú lo revises y des el visto bueno.
Se presenta como asistente virtual, habla con tu tono y, en cuanto hay un tema delicado o el paciente lo pide, pasa la conversación a una persona de tu equipo.
Tranquila. No la sustituye. Se queda con las preguntas repetidas y las tres de la mañana. Ella, con lo que sabe hacer mejor: tratar con pacientes.
Trabajamos con el RGPD como marco y te damos la información de privacidad antes de empezar. El asistente no diagnostica ni da consejo médico. Los detalles concretos de tu caso los vemos en la demo, y conviene que los revise también tu asesor.
Mantenimiento, soporte y actualizaciones. No incluyen el consumo de inteligencia artificial ni los mensajes de WhatsApp, que paga la clínica aparte según uso.
No. Tu sistema vive en una cuenta nuestra de la plataforma HighLevel. Tú no instalas ni configuras nada.
Perfecto. Tú nos cuentas tu clínica y nosotros lo montamos. Si sabes enviar un WhatsApp, sabes usar esto.
El sistema trae su propia agenda y su propio CRM. Si ya usas un programa de gestión, lo revisamos en la demo para ver cómo encajan.
Para eso está la demo: lo ves funcionando antes de pagar nada.
No te pedimos que nos creas. Te pedimos 30 minutos. Eliges día y hora; nosotros nos encargamos del resto.
P. D. Si has llegado hasta aquí, a alguien de tu clínica le suena todo esto. Por algo será.
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